miércoles 17 de febrero de 2010

Hoy me siento libre

Hola queridos Itesianos, quiero compartir con ustedes esta mi historia de fracaso y éxito. El día de hoy voy a iniciar un sueño que tengo desde hace tanto como unos 20 años por lo menos. Para hablar de esto quiero ponerlos un poco en antecedentes.

Hace ya bastantes ayeres, cuando yo aún era una niña (si súmenle los que quieran, no lo evito ni los oculto ni me avergüenzo de ellos al contrario es un orgullo poder decir que ya cuento con x años) el fumar era algo casi, casi “natural”. La televisión nos bombardeaba a mañana tarde y noche con comerciales de las distintas marcas de cigarrillos, en los cuales utilizaban imágenes evocadoras que invitaban a probar sus productos.

Había uno en lo particular que era hermoso y que siempre incluía paisajes naturales grandiosos así como caballos pura sangre, preciosos aquellos que no son tan jovencitos con toda seguridad que los recordarán.

Aún no se descubrían los daños irreversibles que causaba el tabaco, y era muy “chic” (ahora dirán “cool”) fumar. Así como todos los fumadores yo caí en la creencia de esta estupidez, y comencé por ahí de los 18 años a fumar. En casa mis padres QEPD, fumaban también y en grandes cantidades, así que tenía yo surtido suficiente sin necesidad de gastar en ellos, y poco a poco me fui enviciando cada vez más.

Muchos de ustedes han sido testigos de mis fumarolas, inclusive algunos me tienen localizada por la estela de humo y el desagradable olor que expide mi cuerpo y ropa cargadísimos de tabaco.

Pues quiero compartir con ustedes una noticia muy importante para mí. YA NO FUMO. ¿Lo pueden creer? Si, al fin tomé la decisión, y aunque no es fácil se los aseguro, estoy decidida a no volverme a dejar atrapar por este aciago vicio que me ha dominado por tantos años, y que además de minar mi salud y mi economía, ha sido causa de mucho sufrimiento y mucho dolor, y de pérdidas importantes de tiempo, de calidad de vida, de socialización; hoy los fumadores son vistos como algo nefasto, y en verdad que lo son, y se les ha ido aislando y determinando zonas de no fumar en casi cualquier ámbito.

Llegué al colmo de no poder ir al cine, no poder viajar a gusto y quedarme en un hotel por la cuestión del cigarro. Cada día me pesaba más económica y moralmente, y cada día se me hacía más cuesta arriba abandonar el vicio tan arraigado que tenía.

Una cosa es cierta y vale para cualquiera que fume, el día menos pensado provocará consecuencias nefastas e irremisiblemente tendrá que esforzarse por dejarlo. Cada día que dejes pasar sin hacer algo por dejarlo, será un día más que te haga más difícil el superarlo.

Se dice siempre que se predica con el ejemplo, y se toma literalmente la idea de que solamente el buen ejemplo predica. No estoy de acuerdo, el mal ejemplo también predica y aunque sea negativo puede hacerlo de manera positiva. Véanse en mi espejo, tantos años con el cigarro han dejado ya secuelas irreversibles en mí, y las dejarán en ustedes si no toman la decisión. Hoy en día existe demasiada información (si es que se le puede llamar demasiada) sobre las consecuencias del tabaquismo, ya no hay publicidad de cigarrillos en ninguna parte que no sea en las tiendas en donde los expenden. Ya no existe la imagen de que se es cool o importante cuando se fuma, así que ya no hay excusas ni pretextos. A todos aquellos que no fuman y que nunca lo han hecho, felicidades, qué bueno que no se dejaron atrapar en la adolescencia por este vicio espantoso. A aquellos que fuman, sé que nadie experimenta en cabeza ajena, yo no lo hice nunca, pero de cualquier manera quiero expresar aquí que los animo a que abandonen el vicio, no importa que digan “solo fumo un cigarro o dos al día”, la cantidad que sea, dejen ya de quemar su dinero, y principalmente dilapidar su salud.

Como información adicional solamente me resta agregar que según dicen, la nicotina es tan adictiva como la cocaína o la mariguana, la única diferencia es que se elimina más rápidamente por lo que no provoca los mismos efectos que los otros dos, pero si EL MISMO NIVEL DE ADICCIÓN que cualquier otra droga.

Que tengan un buen día.

jueves 28 de enero de 2010

Compromiso


Según algunas definiciones en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española esta palabra significa (Del Lat. compromissum) 1. m. Obligación contraída, 2. m. Palabra dada.

Platicando con varias personas, ha salido a relucir que esta palabrita parece haber caído en desuso. Adquiris un compromiso es algo serio, es prometer algo que lleva implícita nuestra palabra de que haremos hasta lo imposible por cumplir lo que prometemos, y es ahí donde "tuerce la puerca el rabo" como se dice coloquialmente.

Sin embargo para avanzar en la vida tenemos que comprometernos pues de lo contrario no nos esforzaríamos por lograr nada. Estar vivos es ya de por sí un compromiso.

Desde el momento, querido alumno, que estás estudiando una carrera en esta institución, has adquirido un compromiso, por principio de cuentas contigo mismo, de poner todo lo que esté de tu parte para adquirir el conocimiento necesario que te dé la posibilidad de lograr la titulación en una especialidad profesional.
Seguramente en muchos de los casos requieres del apoyo familiar para lograr estar en la escuela, entonces tu comprmiso también está con tu familia, y no me refiero exclusivamente al apoyo económico, quizás no recibas de tus padres el pago de tu colegiatura, pero el simple hecho de que te brinden la oportunidad, es ya un gran apoyo.

Compromiso con nuestra institución que te está proporcionando los medios para que estudies y te prepares. ¿Cuántos jóvenes se han quedado afuera, sin lograr la oportunidad que tú tienes de estar aquí y de prepararte para tu futuro laboral?

Compromiso con la sociedad que a través de su esfuerzo y del pago de sus impuestos, que en muchos casos son muy altos en relación al nivel de percepciones que se tiene, y que se aplican a través del gobierno para tu educación.

¿Te has puesto a pensar cuánto cuesta en realidad un semestre de tu carrera? Te aseguro que si haces un sondeo en las universidades privadas te irías de espaldas de ver lo que cuesta, y además que el hecho de que lo pagues en una institución privada, no garantiza que el conocimiento que adquieras sea superior ni mucho menos con respecto a lo que aprendes aquí en ITESI.

Entonces querido alumno, quiero que estés consciente que desde el momento en que estás inscrito en esta institución, estás COMPROMETIDO a cumplir con las metas y las expectativas que se tienen al haberte brindado la oportunidad de ingresar como estudiante.

Reflexiona sobre esto, todos y cada uno de lo sdías en que asistes a clases. Comprométete en verdad a cumplir contigo mismo con respecto a tu preparación académica, y no olvides agradecer de manera fehaciente con tu estuerzo a todos aquellos que participan en brindarte esta gran oportunidad.

Cualquiera que sea la decisión que tomes en tu vida, en tu trabajo, con tu familia, con la sociedad... ¡Comprométete!

miércoles 13 de enero de 2010

Un nuevo año


Y llegó el 2010, un año nuevo y las expectativas que conlleva el estrenar un año. Se acabó ya el ruido y la fiesta de los barrios, de las posadas, de la Navidad y la última noche del año viejo dio paso al inicio del nuevo.

Aún no se reinician las labores en ITESI, pero ya comenzamos a calentar motores para iniciar un nuevo semestre en el que no hay nuevos ingresos sino solamente continuación de los alumnos ya inscritos.

Delante tenemos un calendario de otros trescientos sesenta y cinco días nuevecitos para estrenar, y probablemente muchos han realizado sus propósitos para este año que comienza y están llenos de esperanza de lograr sus metas y objetivos.

En la magia por la que nos dejamos cautivar por una noche, nos llenamos de energía positiva y nos damos mentalmente la oportunidad de reflexionar y de asumir ideas de cambio y de progreso, sentimientos de perdón y reconciliación, y en el análisis de lo realizado el año anterior, fincamos nuevas metas y propósitos para hacer las cosas mejor, y esto es excelente.

Ojalá y diariamente nos diéramos la oportunidad de comenzar y una vez comenzado nos empeñáramos en continuar. En el diario vivir, la rutina hace fácil presa de nosotros y comienza a mermar nuestras convicciones y nuestra energía. Precisamente de ahí viene la magia de diciembre, el cambio en nuestra rutina nos energiza, nos da nuevos bríos y enfoques, entonces sabemos que el variar nos revitaliza.

Si hacemos un balance de lo que nos significan las fiestas decembrinas y lo aplicáramos a todo el año, claro de manera positiva, viviríamos en una magia eterna, y está en nosotros hacerlo, transportar esa magia a nuestro diario vivir.

Cada día inicia una nueva oportunidad. Si tenemos la mente y el corazón abiertos, podemos captar cada una de las oportunidades que se nos presentan en el día a día. Somos seres perfectibles, esto quiere decir que día con día podemos mejorar. Si consideráramos mejorar en un índice de un 1% diariamente con respecto al día anterior, al final del año habríamos logrado mejorar en un 365% ¿Te lo imaginas?

El mejorar un 1% en cualquiera de nuestros aspectos no implica un esfuerzo muy grande, lo que pasa es que somos poco pacientes y lógicos con nosotros mismos, y no se diga con los demás. Cuando pensamos en cambiar, queremos ver cambios radicales de un instante al otro, y ahí es donde nos desmoralizamos y optamos por seguir igual.

Aprovechando el inicio del año, te invito a hacer una profunda reflexión sobre lo que esperas de ti este 2010. Haz un pequeño esquema de aquello que deseas cambiar, mejorar, superar, y de ahí parte a hacer un plan. Sé realista y no pretendas cambiarlo todo ni a gran escala. Mide los pasos hacia una meta a corto plazo, y síguelos día con día. Haz una gráfica y mide tu progreso, esto te alentará a continuar. Parte de cero y ve que día con día avances un puntito en tu gráfica, y no cedas. Si no avanzaste hoy, proponte avanzar mañana 2 puntitos, pero no dejes que se acumulen demasiado porque entonces sentirás que es mucho y ya no pondrás el empeño.
Aquí ejemplos:
Si no haces ejercicio, comienza por caminar 10 minutos el primer día, y mantenlo así por una semana, para la siguiente incrementa a 15 minutos por ejemplo, y así sucesivamente. Al cabo de un tiempo estarás caminando 30 minutos que será suficiente para mantenerte en forma. Si diariamente le dedicas por ejemplo 15 minutos a repasar y a asimilar lo que aprendiste en la escuela por cada una de tus materias, verás que no estarás batallando frente a los parciales queriendo asimilar todo en un solo día, el repaso general te tomará mucho menos tiempo y te sentirás más confiado.

En fin, cada uno tiene sus propias metas, ideas y métodos para realizar sus logros. De cualquier manera ¡FELIZ 2010, AÑO DEL BICENTENARIO DEL INICIO DE LA INDEPENDENCIA Y CENTENARIO DEL INICIO DE LA REVOLUCIÓN!

martes 1 de diciembre de 2009

Fiestas decembrinas


Se acerca el final del año, y como siempre comenzamos a prepararnos mentalmente para disfrutar de la calidez de las fiestas decembrinas. Somos pachangueros por naturaleza, no cabe duda, y por ello buscamos el menor pretexto para la fiesta, para la convivencia, para socializar.


Lo único que si me parece es que día con día, año con año vamos perdiendo más y más el sentido real de las fiestas, dejándonos llevar por la famosa comercialización, tema que ya he expuesto de distintas maneras en este blog. Sea que seas religioso o no, o de cualquier religión que seas, si festejas la Navidad, es porque debe tener para ti un sentido, y es ese sentido del que quisiera hablar ahora en este espacio. La historia nos narra sobre un niño que vino a nacer en un pesebre dentro de un portal, y que vino a cambiar al mundo, a darle sentido, a darle valores. Curiosamente sea como sea, la historia incluso se contempla como Antes de Cristo y Después de Cristo, haciendo de este acontecimiento que celebramos un parteaguas para dividir el mundo antiguo del moderno.


Por investigaciones que se han realizado, se ha llegado a la conclusión de que Cristo no nació el 25 de diciembre, sino aproximadamente en abril o mayo (lo establecen según esto el 20 de mayo), según por el clima en esa zona del mundo, y en septiembre u octubre según una indagatoria sobre los censos romanos, hay que recordar que precisamente el motivo del viaje que realizaron María y José a Belén se debió a este hecho de que José se tenía que empadronar en su ciudad de origen, como verán desde entonces el gobierno andaba con padrones aunque no necesariamente electorales…


De cualquier manera el hecho es que en Antioquía, probablemente en 386, Juan Crisóstomo impulsó a la comunidad a unir la celebración del nacimiento de Cristo con el del 25 de diciembre, aunque parte de la comunidad ya guardaba ese día por lo menos desde diez años antes.


En el Imperio Romano, las celebraciones de Saturno durante la semana del solsticio, que eran el acontecimiento social principal, llegaban a su apogeo el 25 de diciembre. Para hacer más fácil que los romanos pudiesen convertirse al cristianismo sin abandonar sus festividades, el papa Julio I pidió en 350 que el nacimiento de Cristo fuera celebrado en esa misma fecha. Es decir que entre cristianos y gentiles se llegó al acuerdo de establecer esta fecha como el cumpleaños de Cristo.

La fecha no es en realidad relevante, lo relevante es en sí que ese día Navidad es una fiesta importantísima que debería provocarnos un momento de reflexión. Es una fiesta de amor, en la que nos acercamos a la familia, en la que el perdón debe estar a flor de piel, es importante también que seamos agradecidos por lo que tenemos y que esto nos lleve a compartirlo con los que más lo necesitan.

El comercio ha prostituido el verdadero sentido de la Navidad, explotando todo tipo de sentimientos y creando compromisos a veces absurdos en verdad. Ante la situación crítica que estamos viviendo y con un año que ya se perfila más difícil aún, es increíble que todavía se piense en hacer los grandes gastos de fin de año.

La mezcla de tradiciones distintas a la nuestra nos lleva a admitir un señor gordo con cara de borracho de barbas blancas y estentórea risa para que reparta juguetes entre los niños de las clases sociales altas de nuestra nación. Acompañándolo están una serie de venaditos, un árbol de Navidad que provoca la tala clandestina y anti ecológica de muchos pinos. El gasto también anti ecológico de energía que incrementa espantosamente los recibos de luz durante la temporada, en adornos y foquitos que se exhiben más bien no como símbolos de Navidad, sino de Vanidad, pues pareciera una competencia para ver quién gasta más y adorna más su casa con cosas que ni siquiera entran dentro de nuestra tradición y cultura. En muchísimos hogares mexicanos se ha dado paso al árbol de Navidad como el elemento clave de la fiesta, en lugar de nuestro tradicional nacimiento, de tal manera que son más los árboles que los belenes…

Y luego la cena, importamos el pavo (guajolote de plumas blancas) y platillos de otros países como el bacalao, claro que son sabrosos pero ¿acaso son indispensables para la celebración? Lo único tradicional son los romeritos y los tamales. El comercio se pule en subir los precios de los ingredientes de manera escandalosa, y no importa, hay que gastar…

Los regalos, es una locura, hay que regalar, hay que participar en los intercambios de regalos en el trabajo, en la escuela, en los que por regla general, nadie queda satisfecho… pero sigamos gastando…

Y por último siguiendo nuestra tradición irapuatense, vienen los barrios, en los que se tira la casa por la ventana, y se invita a todo el que se puede, y con este pretexto vienen las borracheras y al día siguiente las crudas realidades.

Seamos austeros y acostumbrémonos a ahorrar, no gastemos más de lo indispensable, seamos cautos. Demostremos nuestro afecto con detalles personales incluso hechos por nosotros mismos, no hay necesidad de comprar regalos. Los niños son otra cosa, pero enseñémoslos también a compartir, y a no pedir en exceso, a ser congruentes con nuestra situación. Llevemos a nuestros niños a que entreguen sus juguetes y ropa que ya no usan y que estén en buen estado a otros niños que no tienen ni el mínimo para jugar ni con qué cubrirse en este frío. Aprovechemos la ocasión para hacerlos reflexionar en lo afortunados que son.

No estoy en contra de celebrar, ni mucho menos, pero los invito a que seamos conscientes de la realidad por la que estamos pasando, y que hagamos las cosas más en base al amor que debe florecer y no solamente en estas fechas, la compasión por los que tienen menos, la generosidad para compartir con ellos, y sobre todo convivir con el corazón lleno de auténtica paz y alegría.

Felicidades a todos, y que el año entrante regresemos con más brío, con más alegría a realizar nuestras metas, a que sigamos adelante progresando en todo lo que nos propongamos.

lunes 19 de octubre de 2009

En la misa de 6


En el ex convento del Carmen en San Ángel Inn, al sur de la ciudad de México, acudían diariamente a la misa de las 6 de la mañana, la primera, las mismas 8 personas que eran unas viejas beatas cuya vida giraba en torno a esta celebración. Al sonar la sexta y última campanada de la torre de la iglesia anunciando el inicio de la Santa Misa, las 8 beatas se hallaban invariablemente ocupando su sitio dentro de la iglesia, siempre en las mismas bancas, cada una separada y alejada de las otras, como si el sentarse juntas pudiera provocar una falta de concentración en la misa, o provocar alguna falta de devoción.

Cierto día a principios del siglo pasado, se hallaban dichas damas esperando la misa, cuando de pronto apareció una beata más. Nadie la había visto nunca, y rompiendo el esquema no escrito que se había aceptado por todas las participantes, fuese a colocar junto a una de ellas con su misal en la mano. La presencia de una nueva integrante pareció incomodar de alguna manera a las otras 8 beatas, que se habían posesionado de la misa de 6:00 en mudo acuerdo, sin embargo nadie hizo comentario alguno, y la misa se celebró de la manera habitual.

Nadie había visto el rostro de la dama que aparecía siempre cubierta con un denso velo negro. A nadie llamaba la atención el hecho, ya que en aquel entonces era común que las viudas anduvieran por la calle cubiertas con el velo negro, señal de su luto eterno por su marido. Durante varios días estuvo acudiendo esta desconocida dama a la misa de 6:00 sin intercambiar palabra ni gesto alguno con las demás beatas, sentándose siempre junto a la que había elegido desde el primer día.

Sucedió que uno de los días, la dama permaneció sentada toda la misa, sin arrodillarse ni ponerse en pie cuando así lo indicaba la liturgia. Esto desconcertó por supuesto al resto de la concurrencia, quienes se sintieron en verdad molestas por la situación. Cuando todas salieron al atrio, habiéndose concluido la misa, la misteriosa dama permaneció dentro del templo, por lo que todas pudieron comentar su disgusto ante la falta de respeto mostrada por la intrusa al no arrodillarse ni siquiera en el momento de la consagración, lo cual verdaderamente juzgaron de sacrilegio. La dama siguió asistiendo a misa, pero nuevamente permanecía sentada durante todo el oficio, sin hacer las reverencias y genuflexiones esperadas.

Cierto día apareció por el templo una nueva participante. Esta nueva integrante de la misa de 6:00 fue el remate para las 8 beatas que creían acaparada la ceremonia para su exclusividad. Amén de ser otra intrusa, se molestaron más aún porque era joven y hermosa. Resulta ser que la joven decidió sentarse en la misma banca que la anciana desconocida, y cuando se dio cuenta que ésta no se arrodillaba para la elevación, se acomidió a ayudarla, suponiendo que no tenía la fuerza para hacerlo por sí misma, y cuál va siendo su sorpresa que al intentar tomarla del brazo, ¡Su mano no hizo contacto con él, sino que se topó con un vacío!
La joven no pudo evitar exhalar un grito, a lo que tanto el sacerdote como las beatas reaccionaron viéndola con el fuego de la condenación eterna en los ojos. La pobre muchacha temblaba convulsivamente y no podía emitir palabra, solamente señalaba a la anciana que permanecía impávida, sentada en la banca. Todos hicieron caso omiso de los gestos de la joven. Finalmente ésta se recuperó, y en cuanto pudo con valor levantó el velo de la viuda, viendo entonces un rostro cetrino como de otro mundo, que la miraba con unos ojos llameantes y una mirada fija y vidriosa que provocó el terror de la muchacha.

Sin embargo, una fuerza la impulsó a hablarle y a decirle ¿Le sucede algo? a lo que la dama respondió con una voz cavernosa y profunda. Sí, soy un espíritu del otro mundo, un alma del purgatorio que ha quedado atrapada en este cuerpo penando y vagando para pagar mi crimen, pero ya estoy cansada y necesito ayuda.

Al oír esta confesión, la beata que estaba junto a ella quedó petrificada, y se desmayó cayéndose estrepitosamente al suelo. El padre hubo de suspender la ceremonia para auxiliar a la vieja que se había desmayado, llamando al acólito para que le ayudara trayendo sales para reanimarla. Cuando todos voltearon a buscar a la viuda, ésta había desaparecido sin dejar huella. Al día siguiente, llegaron las beatas a la hora acostumbrada, temerosas de encontrarse con la viuda, y mirando de reojo si aparecía la hermosa joven del día anterior, pero ni una ni otra aparecieron ese día.

Ya más tranquilas de haber recuperado su terreno, las beatas acudieron a la misa al día siguiente, con confianza, cuando van viendo de nuevo a la viuda sentada en la misma banca. La beata no se sentó junto a ella, sin embargo la joven, que llegó un poco después, se acercó y se sentó nuevamente junto a la viuda a quien volvió a preguntar si quería algo. La anciana respondió nuevamente que era un alma en pena y que necesitaba de ayuda. La muchacha se animó entonces a preguntarle qué era lo que quería. La anciana respondió que necesitaba de oraciones para poder descansar en paz. En un arranque de desconfianza la muchacha le dijo: ¿Y cómo sé que en verdad es usted un alma en pena, tiene algún modo de comprobarlo? A lo que la anciana le respondió: Dame tu misal. La muchacha entregó temblorosa el misal a la anciana. Ésta lo tomó con la mano derecha, y colocando la izquierda sobre la cubierta del misal, lo traspasó hasta la otra tapa, dejando ver una mano de fuego que quemó las hojas con la forma de su mano, y sin provocar ningún incendio. Después de esto, desapareció frente a las estupefactas miradas de todos los presentes, y solamente se oyó su voz cavernosa suplicando: ¡Recen por mí, libérenme de mi tormento!

El sacerdote se aproximó a la joven y tomó el misal de entre sus manos. El misal quedó marcado a pesar de que la anciana ya se había ido. El cura decretó entonces hacer un novenario por aquella alma en la misa de 6 durante los siguientes días.

La anciana no volvió a aparecer. Al concluir la novena misa, la puerta del templo se cerró con estrépito, y un viento helado envolvió la iglesia. Se escucharon cadenas arrastrando y voces lastimeras. Finalmente surgió un rayo en medio de la iglesia, y se oyeron cantos de alabanza a Dios, y una voz que dijo: Gracias al fin puedo descansar en paz.

El misal fue enviado a Roma, y permanece en un sitio especial en el Vaticano, donde se dice que se guardan las pruebas de sucesos inexplicables.

martes 29 de septiembre de 2009

A la tierra que fueres...


En cierta ocasión un amigo querido anduvo por varios meses en Europa, recorriendo gran parte de ese continente. Estando en Rusia, cuando aún era parte de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) de pronto comenzó a sentir la añoranza de nuestra exquisita gastronomía. Sucedió que de pronto vio un puesto de ¿”tacos”? o al menos su añoranza le hizo ver aquel “platillo” como si fueran sabrosísimos taquitos. Dado que mi amigo por supuesto no hablaba ruso, utilizó el clásico lenguaje de señas para comunicarse con el individuo a cargo del “puesto”. Mi amigo quería 2 “tacos”, por lo que utilizando el dedo índice y el medio, hizo la señal de 2 (como la V de la victoria) lo cual el ruso interpretó como V (en números romanos) con lo que le sirvió a mi amigo 5 supuestos tacos, que según me refiere eran incomibles, y que casi vomita a la primer mordida, y encima tuvo que pagar carísimo el platillo, y todo por una falla de comunicación.

En cuanto a lo que se refiere a comida, me tocó vivir una terrible experiencia. En la casa en donde me alojaba durante el tiempo que estuve estudiando en Inglaterra, la señora quiso agasajarme con un platillo “mexicano”, por lo que encontró una receta de “chile con carne”. Hizo una buena cantidad de dicha receta, y resultó que estaba exageradamente condimentada (y por supuesto que no llevaba chile), de modo tal que era casi imposible comerla. Por la misma situación, ellos que no estaban acostumbrados a comida tan condimentada, ni siquiera hicieron el intento de probarla. Con dificultad fui pasándome los bocados con abundante té, porque solo así podía pasarlos, cuando de pronto la señora puso sobre la mesa un recipiente con queso rallado. Con gran alivio tomé el recipiente y me puse a cubrir todo el famoso guisado con queso para bajarle el sabor tan condimentado al guiso. Cuál va siendo mi sorpresa cuando la señora me dice: “Ah, por lo que veo te encanta el coco”. Casi me quiero morir, ¡no era queso, sino coco rallado! ¿Se pueden imaginar a lo que sabía aquello? Pues bueno no exageraré si digo que tuve que comer por varios días esa porquería, y finalmente terminé enfermándome del estómago.

A principios del siglo pasado, cuando mi mamá aún vivía en Guatemala, se produjo uno de los sismos más fuertes que ha sufrido ese país. Fue realmente devastador y trágico, sin embargo la anécdota que contaré aquí, quizás les hará sonreír un poco a pesar de la tragedia.Contaba mi mamá que en medio del terremoto, la gente salía a la calle despavorida, y con toda la razón. Un señor se hallaba en la regadera justo cuando comenzó el movimiento telúrico. Con todo el terror del mundo quiso, igual que el resto de la gente salir a la calle, pero no había manera de que se pudiera vestir. Apresuradamente tomó un cuadro de un santo que tenía en la sala de su casa para cubrir sus genitales al menos, y poder salir a la calle. En medio de la confusión general, el hombre iba caminando y diciendo “Arrodíllense ante este santo”, a lo que llamaba automáticamente la atención de la gente. Lo que el buen hombre no se dio cuenta hasta buen rato después, es que solamente había logrado desprender el marco… En verdad que así sucedió.

lunes 7 de septiembre de 2009

Grito de ¿Independencia?

Por la mañana suena mi despertador Westclox anunciándome que ya es la hora de levantarme. Me levanto y me dirijo al baño, para tomar una ducha. Me lavo el pelo con mi champú Head & Shoulders, y me enjabono con mi jabón líquido Saint Yves.

Me pongo mis jeans, mi playera Threadless, y mis tenis Nike. Bajo a desayunar un jugo de naranja Minute Maid, y unos Corn Flakes de Kellog’s con leche light, endulzados con Splenda.

Me subo a mi Chevy, y me dirijo al ITESI. De camino hago una parada en el Starbucks o en el Italian Coffee, y me pido un café capuchino.

Tomo mis clases y hago anotaciones en mi Laptop Gateway. Durante el día escucho música en mi Ipod, mi favorita es el Heavy Metal. Con los compañeros voy a la cafetería y me como una hamburguesa con queso tipo americano, y unas papas a la francesa con cátsup. También una rebanada de pizza, con salsa chimichurri. Para beber me tomo un Sprite y un Arizona.

Por la tarde regreso a casa, y comemos un Kentucky Fried Chicken, porque mi mamá no tuvo tiempo para cocinar, y lo compró de pasada. Por la tarde ya tengo hambre, y meto una bolsa de Palomitas Act II al microondas, y me las como mientras veo en el Sony Entertainment Channel, el nuevo show de Latin American Idol.

Cuando termina, me pongo a ver videos en MTV, y en la lap busco algo entretenido en YouTube. Leo mi email, y envío algunos forwards a mis cuates. Me conecto al Messenger, y chateo con mis brothers para ponernos de acuerdo, e ir al centro para la ceremonia del grito.

Nos compramos unos sombrerotes de esos típicos y nos ponemos playeras de fútbol de la Selección. Nos acercamos a un puesto de hot dogs, y compramos algunos para cenar. Mis cuates llevan una botella de ron, y nos echamos unas cubas mientras escuchamos la ceremonia del grito, y con gran emoción todos coreamos el grito, y al final decimos.

¡VIVA MÉXICO!